Emociónate con una impresionante historia real en Wilding: El regreso de la naturaleza
El 21 de marzo se estrena en cines una película documental que narra la asombrosa historia real de cómo volvió la naturaleza silvestre a una finca agrícola del sur de Inglaterra.
El próximo 21 de marzo se estrena en cines un increíble filme basado en una historia real que demuestra que, a veces, la realidad puede ser más asombrosa que cualquier ficción. Wilding: El regreso de la naturaleza es una multipremiada producción del director de cine documental David Allen, basado en el best seller homónimo de Isabella Tree.
Wilding: El regreso de la naturaleza narra la inspiradora historia del matrimonio británico formado por Isabella Tree y Sir Charles Burrell que, tras años de prácticas agrícolas convencionales, decidieron transformar su vasta propiedad en un refugio para la vida silvestre. A través de la resilvestración, permitieron que la naturaleza recuperara su equilibrio, observando el retorno de especies clave y el restablecimiento de ecosistemas saludables.
La producción se basa en el exitoso libro de Isabella Tree, quien documentó el sorprendente renacer salvaje de la finca del Castillo de Knepp en Sussex, en el sur de Inglaterra, que era el hogar de la familia de su marido, Sir Charles Burrell. El documental muestra cómo los procesos naturales, una vez liberados de la intervención humana intensiva, pueden generar resultados asombrosos para la biodiversidad y el medio ambiente.
A lo largo de la película se presentan** imágenes impresionantes y emotivas de los animales recolonizando su hábitat**, desde ciervos y caballos hasta insectos y aves icónicas en peligro de extinción. También explora los desafíos y las críticas que enfrentaron los protagonistas en su apuesta por devolver la tierra a su estado salvaje. Wilding es un testimonio inspirador sobre la capacidad de regeneración de la naturaleza y la importancia de repensar nuestra relación con el entorno.
El renacer de un ecosistema ancestral
En los años 80, Sir Charles Burrell heredó la finca del Castillo de Knepp, una propiedad de 400 años de antigüedad dedicada a la agricultura y a la ganadería. A finales de los 90, sin embargo, tuvieron que enfrentarse a la cruda realidad: la finca era inviable económicamente, la biodiversidad estaba en declive y el suelo se había vuelto estéril. Con una deuda de 1,5 millones de libras y ante la necesidad de un cambio radical, tomaron una decisión arriesgada: dejar que la naturaleza tomase las riendas del destino de Knepp, apostando por un proyecto de resilvestración.
Inspirados por el ecólogo holandés Frans Vera, la pareja optó por un enfoque basado en la liberación de animales, tanto domesticados como salvajes, para que fueran ellos quienes restaurasen el ecosistema. Eliminaron las cercas y permitieron que la tierra se regenerase de manera natural. Este experimento, que inicialmente generó escepticismo y rechazo entre sus vecinos, se convirtió con el tiempo en uno de los proyectos de restauración ecológica más importantes de Europa.
A pesar de las dudas, el proceso de resilvestración en Knepp demostró que la naturaleza puede recuperarse de manera sorprendente si se le da la oportunidad. En apenas 20 años, la finca pasó de ser un ecosistema empobrecido a convertirse en un refugio de biodiversidad, con el regreso de especies raras como la mariposa tornasolada, la cigüeña blanca y la tórtola europea; hoy en día, es un destino popular de turismo de fauna salvaje.
El cambio, sin embargo, no fue fácil. Cerrar la granja significó despedir empleados y enfrentar la resistencia de la comunidad local, que no comprendía la idea de abandonar la agricultura tradicional y veía el proyecto de resilvestración como un desperdicio de tierra: la pareja tuvo que desafiar la mentalidad dominante de su entorno, según la cual cada porción de terreno debería ser utilizada para la producción de alimentos.
Sin embargo, con el paso del tiempo, los resultados tangibles del proyecto ayudaron a cambiar la percepción del público. La reaparición de especies emblemáticas, algunas de ellas en grave peligro de extinción, y la restauración del equilibrio ecológico terminaron por demostrar la validez de la resilvestración, y convirtieron Knepp en un ejemplo para otros proyectos similares en Europa.
Hoy en día, Knepp se ha convertido en un refugio para muchas especies raras, incluidas tórtolas, murciélagos, luciones y culebras barradas. Es un importante sitio de reproducción para aves e insectos, entre los que se incluyen ruiseñores, mariposas emperador púrpuras y los primeros polluelos de cigüeña blanca nacidos en estado salvaje en Inglaterra en 600 años. También es el hogar de especies emblemáticas de mamíferos, como cerdos de Tamworth y los primeros castores que han vivido en estado salvaje en Sussex en 400 años.
Del papel a la gran pantalla
El libro Wilding: The Return of Nature to a British Farm nació de la experiencia personal de Isabella Tree y su marido. A través de un relato detallado y apasionante, la autora documentó el proceso de transformación de Knepp y los sorprendentes efectos de la resilvestración. La obra recibió una excelente acogida tanto del público como de la crítica, siendo elogiada por su enfoque riguroso a la par que accesible, y se convirtió en un referente en el ámbito de la divulgación ecológica.
El proyecto ha sido llevado a la gran pantalla por el cineasta David Allen, a quien Charles Burrell había conocido personalmente. Allen es el ganador de cinco premios Emmy por documentales de historia natural como Earth: A New Wild, y cuando el matrimonio le planteó la idea de llevar el proyecto al cine, se prestó entusiasmado a hacerlo.
A través de imágenes impresionantes, esta película documental captura la belleza del renacer de Knepp y transmite la emoción de ver cómo la naturaleza se abre camino. La película destaca momentos mágicos, como la llegada de las tórtolas, los cerdos excavando en el barro y las cigüeñas anidando en la finca, simbolizando el milagro de la regeneración natural.
Hay momentos realmente íntimos, como relata el director al explicar la emoción que sintieron al grabar a una cerda arropando a sus cerditos con un manto de hojas, liberar castores en el medio natural o ver alzar el vuelo a las primeras cigüeñas salvajes nacidas en Gran Bretaña en varios siglos. Para recrear algunas escenas contaron con animales entrenados específicamente para este tipo de producciones, como cerdos y un poni de Exmoor.
El rodaje comenzó durante la pandemia, lo que permitió a los protagonistas reflexionar con calma sobre su experiencia y transmitir su mensaje de manera clara. Uno de los retos, al cubrir un espacio de tiempo tan amplio, fue el de recrear la vida de sus protagonistas humanos en diversos momentos, para lo cual se contrató a actores que se vistieron con la ropa que conservaba el matrimonio de décadas atrás.
Wilding: El regreso de la naturaleza es una historia de esperanza y transformación que ofrece una visión revolucionaria sobre la conservación y el uso humano del medio natural. Más allá de ser un testimonio visual impresionante, el documental plantea una reflexión sobre nuestra relación con la naturaleza y demuestra que, si le damos espacio, ella misma encuentra la manera de sanar. La resilvestración de Knepp es un ejemplo inspirador de cómo la intervención humana puede cambiar de rumbo y convertirse en una aliada de la biodiversidad, en vez de una amenaza.
Posted by Waivio guest: @waivio_andry-pimentel24